Nadia es el tema de moda, y seguro que ella ni se entera. Su padre y un periodista nos la han servido en bandeja de plata, lista para comer. Que si no está tan enferma como nos dijeron. Que si su enfermedad no es tan grave. Que si todo es una estafa. Que su padre es un caradura, y el periodista un bobo, necio y mal profesional por no contrastar los datos. Que su enfermedad no es para tanto, y que con el dinero que costaba curarla a ella se podían curar y salvar miles de niños sirios. A mi la verdad es que ellos dos me dan igual; allá ellos y su consciencia, su responsabilidad y su profesionalidad.Pero ella se merece todo mi respeto y el vuestro.

Nadia también se merece un juguete. Porque todos los niños se merecen jugar, y se merecen un juguete. Se merecen una carta de Papá Noel, de los Reyes Magos o del Ratoncito Pérez. Una carta que les diga que son únicos, especiales y que merecen que sus sueños se cumplan. Una carta que mantenga la ilusión en que todo es posible. Una carta que les permita seguir siendo niños, como se merecen los niños de Juegaterapia a los que va dirigida esta campaña. Porque por cada carta que encargues a tus hijos, sobrinos, nietos o amigos mediante ESTE ENLACE un 25% de tu compra irá destinado íntegramente a Juegaterapia. Tienes info aquí.

Cartas para Jugar

PD: Si uno de mis hijos tuviera realmente una enfermedad rara, de estas que sólo tienen tratamientos carísimos y experimentales, haría lo que fuera (LO QUE FUERA) para conseguir ese dinero, y me agarraría a un clavo ardiente para seguir pensando que tiene cura.